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lunes, noviembre 12, 2007

¿CERVEZA O VINO?




Antonio Hernández-Carrillo
Publicado en nº 101 del periódico "TU"




-----Tenemos la bendita costumbre de tomar una cerveza o un vino con o sin alcohol al finalizar algunas de nuestras reuniones o actividades en la tarde-noche.

-----Llamo bendita a esa costumbre porque tiene muchos aspectos tremendamente humanos y cristianos. Voy a enumerar algunos de ellos y como sé que algunos también la practicáis, comprobad si sobra o falta algo. Seguro que sí.

-----Se trata de un rato de descanso que, después de un día siempre ajetreado, se agradece. Ocurre que la invitación la realizamos el grupo de amigos que antes hemos tenido la reunión, es decir, se parte del compañerismo que brota de una tarea en común. No nos hemos reunido para ir al bar, sino que vamos al bar porque antes nos hemos reunido. Por otra parte, rápidamente surgen los temas más candentes y aparece un contraste de opiniones siempre enriquecedor. Alguna que otra vez también discutimos sin ponernos de acuerdo. Está prohibido terminantemente sermonear y cuando alguien se enrolla de mala manera inmediatamente se le llama la atención y finalmente, y esto es importante, la cerveza, el vino y el aperitivo vienen de rechupete para reponer alguna fuerza al final del día. ¿Quién paga? Nunca hay problema.

-----Son otros tiempos los nuestros y los del Evangelio, pero me atrevo a ver gran semejanza entre los hechos contados y este pasaje de Marcos 6, 30-32 (Mateo y Lucas también narran la misma escena): “Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Venid vosotros solos a un lugar solitario, para descansar un poco. Porque eran tantos los que iban y venían que no tenían ni tiempo para comer. Se fueron en la barca ellos solos, a un lugar despoblado”.

-----En el Evangelio aparece la conversación acerca de lo sucedido, el descanso, el grupo de amigos, la reposición de fuerzas... Al fin y al cabo eso es lo que hay alrededor de nuestra cerveza. Y así el Evangelio “se hace” taberna y bar. De eso se trata.

-----¡Qué siga muchos años esta bendita costumbre!