Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Nuestra Opinión en Papel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nuestra Opinión en Papel. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 22, 2010

"Reforma laborar y cambio de organización social"

<< - Indice


  Publicado eh el Faro de Motril 08-10-10

 
Rosa Mercado Aloso



----


-----

      Ustedes disculparán mi atrevimiento. Yo no soy experta en economía, ni en leyes, pero sí me tengo por una ciudadana comprometida y responsable, y esta situación me está empezando a “cabrear”. Desde hace meses, los políticos, los medios de comunicación, los empresarios y los organismos nacionales e internacionales parecen haber olvidado que el origen de la crisis económica está en la avaricia, la irresponsabilidad y la falta de moral de las entidades financieras y de sus aliados, los grandes empresarios; y que para hacer frente a una crisis de este calibre hay que solucionar los problemas que la originaron, de los que ya nadie habla. En vez de eso (porque, ¿quién se atreve a meterle mano a los ricos y los poderosos?), nos repiten constantemente y hasta la saciedad, que esta reforma laboral es necesaria para salir de la crisis económica y del paro, y que tenemos que aceptar los sacrificios que suponen el tomar decisiones como estas. Y yo me pregunto ¿por qué el sacrificio siempre tiene que caer en las espaldas de los mismos?

      Las anteriores reformas laborales han creado un marco de flexibilidad para las empresas a costa de una situación de mayor inseguridad para los trabajadores, una precarización cada vez mayor del empleo, que ahora vemos en toda su crudeza. Está claro que el problema no es el mercado de trabajo y que incidiendo sólo sobre este punto, no lograremos salir de la crisis.

      El problema es el modelo productivo que se ha impuesto, en el que predomina un tipo de actividad de bajo valor añadido y dependiente; una supremacía de las grandes empresas, con las que las pequeñas (en el fondo, generadoras de más empleo estable) no pueden competir; la escasez de capital social que permita competir por una vía diferente a la del abaratamiento de la mano de obra y por supuesto, el excesivo poder de la banca, sin control político, que le permite imponer condiciones favorables sólo a sus beneficios, pero, en este caso, letales para la creación de riqueza productiva.

      En nuestra opinión la reforma laboral y el conjunto de medidas que se están adoptando, no van en la dirección correcta. En lugar de ayudar a caminar en un nuevo modelo de relaciones económicas y sociales que permita avanzar en el reconocimiento práctico de la dignidad de las personas, en justicia y libertad, y en responder a las necesidades de los más empobrecidos, lo que hace es continuar en el mismo camino que ha llevado a tantas familias al sufrimiento. Más bien parece que, de hecho, se da una vuelta más de tuerca a la pretensión de subordinarlo todo a las exigencias del mercado, con olvido de los derechos de las personas. El cambio profundo que necesitamos es el del modelo de organización social, un modelo que ha metido el mercado hasta el fondo de la existencia humana y ha encumbrado la economía y el consumo relegando al hombre al último lugar en su escala de valores.

      No somos pocos los que pensamos, como indica Benedicto XVI en “Caritas in Veritate”, que es necesario revisar en profundidad la orientación de la vida social, particularmente la manera de entender la economía, su sentido y sus fines. Esta revisión pasa por pensar y organizar las cosas desde el reconocimiento real y práctico de la prioridad absoluta de la persona humana, del trabajo sobre el capital, de los derechos de los empobrecidos y de la familia.

      “La persona no puede ser instrumentalizada por las estructuras sociales, económicas y políticas” (Benedicto XVI: Caritas in Veritate 32). La Doctrina Social de la Iglesia sostiene que el trabajo está vinculado a la persona, que debe ser fin y sujeto de todas las relaciones sociales, nunca su instrumento. El capital sí es un instrumento. Los habrá que piensen y defiendan que siempre será mejor un empleo temporal, barato y precario, que no tener empleo; pero sabemos que un empleo que no es decente genera graves perjuicios en las personas y las familias. Lo que realmente sería una quimera es no luchar por conseguir un trabajo decente y ésta debería ser la pretensión central de cualquier reforma laboral.

      Es necesario dar prioridad a los derechos de los pobres, de los parados, de los excluidos. Las anteriores reformas no han logrado mejorar la situación de los trabajadores y habría que plantearse si esta nueva reforma está realmente pensada para dar respuesta justa a los problemas. Por último, el trabajo debería organizarse para posibilitar la vida familiar.

      El cambio social que proponemos pasa porque cada uno de nosotros, en nuestras comunidades, organizaciones y asociaciones tomemos conciencia de que podemos cambiar la realidad, planteándonos cambios fundamentales en nuestras vidas y en nuestra manera de responsabilizarnos de los demás, especialmente de los más débiles.

      Es tiempo de participar activamente en la sociedad. Es el momento de la política entendida como la preocupación por el bien común. Comprometerse sindical, política, o asociativamente es más urgente que nunca para llevar al centro de estas organizaciones a las personas especialmente a los empobrecidos, haciéndolos protagonistas y rompiendo las tendencias imperantes.

      Es necesaria la presencia y la voz de cada uno en sus ambientes para asistir a las víctimas de esta situación, pero que además denuncie las causas que la generan, desarrollar un trabajo de concienciación que rompa con la “normalidad” con se asumen estos temas.


Rosa Mercado
Militante de la HOAC-Motril


domingo, junio 06, 2010

"Cultura y Solidaridad, Gratuidad y Valor"

<< - Indice


Publicado en el Faro de Motril 04-06-10

 
Rafael Martínez Martínez



----


-----

      El domingo, 13 de junio, a las 7,30 de la tarde, la Coral Armiz realiza un concierto de Música Sacra en el Monasterio de San Jerónimo de Granada. La entrada será gratuita, pero este concierto tiene un gran valor.

      En primer lugar, tiene una componente artístico y cultural. Esta coral motrileña, espléndidamente dirigida por Chelo Martos, a lo largo de todas sus actuaciones ha demostrado su buen hacer y siempre es un placer escucharlos cantando todo tipo de canciones polifónicas: populares, modernas, villancicos, etc. Seguro que en esta ocasión también podemos disfrutar de un magnífico concierto de Música Sacra, porque además esta actuación se realiza el marco incomparable del Monasterio de San Jerónimo, donde son habituales los conciertos que forman parte de los Festivales de Música y Danza de Granada.

      Pero además, este concierto está promovido por la Hermandad Obrera de Acción Católica en beneficio del Fondo de Solidaridad Internacional, y también tiene como objetivo fomentar una conciencia solidaria a nivel internacional, como expresión de nuestra conciencia obrera cristiana. Por eso, se van a recaudar fondos para los proyectos del Fondo de Solidaridad de la HOAC en 2010 a través de los donativos voluntarios de los asistentes.

      La finalidad del Fondo es dar a conocer la situación en que se encuentran los trabajadores y las trabajadoras de los países del Sur y recabar fondos para su formación y promoción. Desde 1.991, la iniciativa de solidaridad internacional promovida por la HOAC, ha apoyado y financiado más de 150 proyectos en África, Asia y América Latina. Todos los proyectos están dirigidos a que los trabajadores y trabajadoras de los países del Sur puedan formarse, coordinarse, reunirse… avanzando en su liberación y promoción, reafirmando su dignidad humana, como hijos de Dios, y la dimensión social de su fe, que les lleve a ser protagonistas en el compromiso de transformación de su realidad.

      Este fondo es una iniciativa que no pretende entrar en competencia con otras existentes de ayuda y promoción a los países del Sur. La HOAC quiere hacerlo desde su especificidad, contribuyendo a la formación de militantes obreros cristianos.

      La relación de dependencia, a partir de la cual se establece el orden internacional, donde el dominio y riqueza de unos países se apoya en la creciente dependencia y pobreza de otros, y la injusticia social y económica, que, con la globalización del capitalismo puro y duro, no hacen sino aumentar, están generando el empobrecimiento de cientos de millones de personas. Ante esta situación los cristianos tenemos mucho que decir y que aportar. Toda la Iglesia se tiene que sentir interpelada y, junto a otras fuerzas, debemos poner condiciones que ayuden a preservar el don sagrado de la vida de las personas, tan injusta e inhumanamente tratadas por este sistema.

      El mundo obrero a nivel internacional sufre cada día una mayor agresión económica, política y cultural, sobre todo en los países más empobrecidos. Por eso, la caridad política es el único camino posible para devolver la esperanza a quienes están sin esperanza.

      Así pues, este concierto es una mezcla de cultura y solidaridad, la entrada es gratuita y la colaboración de la Coral Armiz también, pero tiene un valor incalculable. No solamente por la posible recaudación que se realice para el Fondo de Solidaridad, sino que es gesto y señal de una nueva cultura que tenemos que promover, una cultura del compartir, una cultura de la austeridad y de la fraternidad. Una forma de ser, de pensar y de actuar que tenemos que hacer más acorde a lo que Dios espera de nosotros.

      Ojalá todos los asistentes a este concierto lo vivan así, y seamos capaces de ir haciendo cada día más gestos en nuestra vida cotidiana para crear esa nueva cultura que es tan necesaria, y que estamos convencidos de que también es posible.

Rafael Martínez Martínez
HOAC DE MOTRIL



sábado, mayo 15, 2010

"Instalados en la mediocridad, necesitamos profetas"

<< - Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-05-10

 
Ignacio Peláez Pizarro





----
-----

      Ortega decía que a los españoles de su tiempo les pasaba que no sabían lo que les pasaba. Parafraseando estas palabras, podríamos decir que lo que nos pasa hoy es que no queremos saber lo que nos pasa.

      Porque la verdad es que nos pasa algo. Y algo serio. Basta asomarse cualquier día a cualquier medio de comunicación: tensiones, protestas, asesinatos, violencia, corrupción, y un largo etc.

      Pero no parece preocuparnos demasiado. Seguimos nuestra vida, alegre y confiada. Llenamos de consumidores los bares, las carreteras de coches y de miles de espectadores los partidos del Barça y del Madrid. Jugamos a las innumerables loterías por si la suerte y comentamos, delante de una cerveza, el último “pelotazo” del cantamañanas de turno, que no ha sido demasiado listo y lo han pillado con las manos en la masa.

      La verdad es que no nos gusta esta situación, aunque demos la impresión de no preocuparnos demasiado. Y no nos gusta porque en toda persona normal hay siempre un deseo de justicia y de dignidad. Prueba de ello son las muchas cartas de los lectores que llegan a los periódicos.

      Si no nos gusta la situación social, ¿por qué nos resignamos a ella? ¿por qué no reaccionamos y no nos levantamos contra esa mala situación?.

      Quizá sea que nos hemos instalado en la mediocridad. No somos ni fríos, ni calientes; medianamente tibios. Y con esa mediocridad vamos trampeando como buenamente podemos, a ver si vienen tiempos mejores y nos sacan las castañas del fuego.

      Nuestros políticos son mediocres; no parece que tengamos ahora hombres lúcidos, hombres de Estado, con clara visión de futuro y con carisma de auténticos líderes. Pero…los políticos no han caído de las estrellas; han salido de nosotros.

      Nuestros sindicalistas son mediocres; burócratas liberados, que no viven mal. Pero…también han salido de nosotros.

      La Universidad, llamada a ser lanzadera de la sociedad y su conciencia crítica, se ha masificado y convertido en una pesada maquinaria, de mediocre influencia.

      La pequeña pantalla y la grande están ambas traspasadas por la mediocridad de sus personajes, hasta el punto de vivir nuestro cine por las subvenciones. Pero tampoco han caído de las estrellas; han salido de nosotros.

      Y la Iglesia, con nada que perder, pero con mucho por hacer, da la impresión de caminar a medio gas, con prudencias excesivas y miedos infundados. Pero Iglesia somos todos los que nos llamamos cristianos.

      Instalados en la mediocridad: ése me parece nuestro principal problema. Con un cansancio vital y un pesimismo antropológico. El hombre de la pos-modernidad ha perdido la fe en la razón; ha perdido la fe en Dios; y ha terminado, lógicamente, perdiendo la fe en sí mismo. Se ha cerrado todas las puertas. Mediocre; ni frío, ni caliente…

      Por eso creo que necesitamos con urgencia PROFETAS. Porque el profeta es el hombre providencial que zarandea, sacude, incomoda, despierta, hace saltar. Ante el profeta no puedes ser mediocre: o le haces caso, o le combates.

      Necesitamos profetas que griten en el desierto de nuestra sociedad; profetas que nos obliguen a despertar de nuestra mediocridad y nos animen a luchar, porque “otro mundo es posible”; a luchar por una cultura humana y humanizadora, que ayude a que los hombres se reconozcan y vivan como hermanos.

      Necesitamos profetas que nos devuelvan la fe en nosotros mismos; que nos hagan comprender que el hombre, cada hombre, puede construir mejor su pequeño mundo. Necesitamos profetas que siembren de estrellas el mundo y de utopía nuestras vidas.

      Necesitamos profetas que nos hagan levantar la cabeza para poder mirar las estrellas.

Ignacio Peláez Pizarro
HOAC DE MOTRIL



martes, mayo 04, 2010

"Los que tienen menos, no tienen ni trabajo"

<< - Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-04-10

 
Rafael Martínez Martínez



----
-----


      De nuevo, recibimos una noticia con otro dato que pone los pelos de punta: un 20 % de la población española está en riesgo o en situación de pobreza. Seguro que una parte podrá tener un trabajo precario, pero muchas de estas personas estarán en paro.

      Son dos de cada diez personas de nuestra sociedad, vecinos y vecinas, familiares y amigos. O, para muchos, simples desconocidos, números sin rostro. Por eso, escuchamos esa noticia, y a continuación nos hablan del estado de la nieve en las pistas de esquí, o de políticos que se pelean entre ellos sólo porque si uno dice “sí”, el otro tiene que decir “no” y además “tú más”. O nos cuentan la importancia el último gol en un partido de fútbol o el gran debate sobre los toros. Y nos volvemos a quedar como si no pasara nada.

      El modelo económico anterior ya no puede seguir existiendo, porque ha dejado de funcionar. El capitalismo del libre mercado, sin regulación del estado, ha fracasado, le pese a quien le pese, porque no busca el bien común y produce víctimas. Pero los “brotes verdes” de un nuevo modelo económico no terminan de salir. La nueva economía, sostenible y más social, tan necesaria, nadie sabe muy bien cómo construirla; o no se tiene la suficiente voluntad política para plantearla.

      Ante esta situación, cada primer viernes de mes, desde la HOAC de Motril se celebran los “viernes solidarios”, para acercarnos a esas víctimas que genera el sistema y decir que es necesario un nuevo planteamiento. Tras una eucaristía en la parroquia de la Divina Pastora, tenemos una concentración bajo el lema: “ANTE LA CRISIS, SOLIDARIDAD Y JUSTICIA SOCIAL”.

      Y muchos dirán: “Y eso, ¿cómo se hace?”. Pues tenemos que fijarnos en algunas personas y colectivos que ya están haciéndolo. En Motril ya hay grupos intentando organizarse y buscar soluciones. Pero hoy me quiero fijar en una iniciativa del Obispado de Ciudad Real, de la que he tenido noticia por el “boca a boca”, porque no ha salido en los medios: el Fondo Diocesano por el Empleo, como imagen de una comunidad que informa, acoge y comparte.

      La Iglesia de Ciudad Real fue convocada por su Obispo para colaborar con las familias necesitadas de la provincia, porque era una realidad que los que tienen menos, no tienen ni trabajo. Por un lado, invitaba a sensibilizar, informando sobre la situación que viven muchas personas ante la crisis, tomando conciencia de forma comunitaria. Y, por otro, urgía a todos los cristianos a la comunión cristiana de bienes, compartiendo parte de los recursos humanos y económicos.

      Y así nació el Fondo Diocesano por el Empleo, con las aportaciones económicas del 10% del sueldo de un mes de todos los cristianos de la diócesis, para apoyar sencillas iniciativas de autoempleo, con microcréditos sin interés, o iniciativas de formación y orientación de empleo con colectivos vulnerables o excluidos.

      De esta forma la Iglesia de Ciudad Real se pone en el lugar de los que no tienen trabajo, haciendo que estos microcréditos sean un signo solidario del compartir fraterno. Se opta por los más vulnerables, acogiendo ideas de quienes quieren crear empleo e impulsando iniciativas de economía social sostenible.


      Y ese es el camino. También he sabido que la Asociación Vereda Extremeña (con el apoyo de las Carmelitas de la Caridad de Badajoz), han puesto en marcha un taller de reciclado y venta de ropa de segunda mano, para reciclar y facilitar puestos de trabajo, con el que ya se ha beneficiado de forma directa un grupo de mujeres.

      Esos son algunos signos que hoy me he encontrado. Seguro que hay muchos más, en grupos cristianos o entre grupos de personas con una mirada (y una militancia) realmente humanista. Y si no los hay, habrá que inventarlos. Porque estos signos de esperanza nos están dando las pistas para encontrar la salida y buscar un nuevo sistema más cristiano, y por tanto más humano. Como decimos cada primer viernes desde la HOAC de Motril, ante la crisis, la respuesta es solidaridad y justicia social.


Rafa Martínez
HOAC de Motril


sábado, abril 03, 2010

"Crisis en el sector agrario"

<< - Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-03-10

 
Antonio Martín Martín



----
-----



----- Que el sector agrario en nuestro país se esta hundiendo a pasos agigantados es una realidad que saben y padecen todas las personas que trabajan y dependen de él.

----- Un indicativo claro de esta situación es la renta agraria que año tras año va acumulando caídas, alcanzando límites que imposibilitan la rentabilidad de cualquier explotación agrícola; dando lugar a abandonos de la misma y embargos que los entidades crediticias ejecutan ante la imposibilidad de hacer frente al pago de los préstamos concedidos.

----- Ante esta ruinosa situación las organizaciones agrarias convocaron una manifestación el sábado 21 de noviembre en Madrid, a la que acudieron varios cientos de miles de trabajadores de todo el estado, expresando con su asistencia pacifica el sentir de toda la problemática que vivían. Por cierto que la manifestación tuvo escaso eco en determinados medios de comunicación y ausencia de autoridades responsables del sector. En la misma se pedía y exigía que se tome en serio este problema y se regule con medidas urgentes el sector garantizando unos precios justos para todos.

----- En nuestra comarca y centrándonos en los cultivos bajo plástico nos encontramos con una situación muy dura, en la que los costes de energía, fertilizantes, fitosanitarios, agua, plásticos, mano de obra... suben de una temporada para otra. Algunos de ellos con porcentajes altísimos, mientras que baja en origen el precio de los productos obtenidos o es necesarios arrojarlos a la basura (recordar las montañas de pepino holandés que este invierno hemos visto).

----- Esta desastrosa situación está llevando a muchas personas al abandono de sus explotaciones al comprobar que su dedicación y trabajo se traducen solo en gastos. Las peonadas de trabajo que se dan son muchas menos, y esto lo saben y lo sufren sobre todo los inmigrantes que, madrugada tras madrugada, salen a las plazas de nuestros pueblos o lugares determinados esperando que aparezca una furgoneta o coche para abalanzarse, implorando al conductor que les de trabajo para ese día.

----- Ante estos problemas, es necesaria una intervención política que fije y determine claramente la producción del sector, de lo contrario, continuará a la deriva.

----- El problema del campo como el de todo el sector primario, es que cada vez se va convirtiendo en un sector marginal en la economía de los países desarrollados. Sin embargo es un sector estratégico para el futuro, pues evitaría la dependencia de otros países; por otra parte no deja de ser paradójico que continuamente se estén poniendo en marcha planes en la Unión Europea para revitalizar el medio rural inyectando muchos millones de euros y sin embargo no se ataja el problema de raíz permitiendo que los residentes en el mundo rural que viven del campo puedan vivir con dignidad y puedan ver en ello su futuro.

----- El futuro del campo pasa porque la Unión Europea lleve a cabo una política agraria, en la que entre otras cuestiones se establezcan unos precios mínimos para los productos del campo que permitan a los agricultores vivir con dignidad y acerque a los jóvenes al mundo rural y agrario. Esa es la mejor forma de revitalizar el medio rural y de mejorar y preservar nuestro medio natural y evitar el cada vez mayor desequilibrio entre el medio rural y urbano.

Antonio Martín Martín
Grupo HOAC de Motril




viernes, abril 02, 2010

EN LAS URGENCIAS DEL HOSPITAL

<< - Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-02-10

 
Isabel Rodríguez Martín




----
-----


----- Me sucedió en el Hospital de Motril. Fui a Urgencias y la Sala de Espera estaba, como siempre, a rebosar de pacientes y acompañantes, esperando que les llamaran. Sólo se oían protestas por la cantidad de horas que llevaban allí.

----- A todas nos ocurre que cuando una va enferma, lo que ansía es que el médico te atienda lo más pronto posible y no tener que esperar tanto tiempo; porque se pone una más mala, pues con la espera prolongada afloran los nervios.

----- No sé si esto podrá tener arreglo. La cuestión es que lo mismo que nos quejamos de las horas que hay que esperar, también hay que saber, y por eso lo digo, que el personal del Hospital, tanto médicos como enfermeras y celadores, trabajan bien y son muy amables. Yo he acudido ya muchas veces y siempre me han atendido bien: lo bien que te escuchan, que te reconocen sin prisas…Y eso nos gusta a todos; por ello, cuando estamos en la consulta nos olvidamos de los que están fuera esperando. Por esto debemos ser comprensivos y estar tranquilos.

----- Pero aún no he contado por qué estoy escribiendo esto. Hace pocos días me pasó lo siguiente: cuando entré en la consulta, tuvieron que extraerme sangre para un análisis; la enfermera que la extrajo, lo hizo muy bien, ni siquiera sentí la aguja; pero desafortunadamente saltó un poco de sangre que me cayó en el chaquetón. Mi sorpresa grata fue que la compañera de la enfermera acudió en seguida, quitándole importancia al suceso, tranquilizando a su compañera y limpiándome perfectamente mi chaquetón.

----- Esto me hizo pensar que esta mujer hizo dos cosas buenas: ayudar y serenar a su compañera y que yo no me preocupara por el chaquetón, pues lo limpió quedando como antes.

----- Esta acción, que parece banal, si bien se mira, tiene algo importante que decirnos, y es que el compañerismo y la preocupación por los demás hacen la vida más grata.

----- Qué hermoso si todos hiciéramos lo mismo donde quiera que estemos: lo mismo en el trabajo, que en la familia, como así también en la sociedad. Seríamos más felices, más humanos y más persona. Con estas cosas tan pequeñas, que parecen no tener importancia, haríamos un mundo mejor para todos.

----- En definitiva, es esto lo que Jesucristo quiere enseñarnos cuando, en la escena de la multiplicación de los panes, dice a sus discípulos una frase chocante: seguían a Jesús muchas gentes, ansiosas de oírle y verle; tres días llevaban con El; y los discípulos, viendo que la gente carecía ya de provisiones, le dicen a Jesús algo al parecer razonable: que los despida para que cada cual se busque comida como pueda. Y aquí es cuando Jesús les dice esa frase chocante: “Dadles vosotros de comer”.

----- “¿Pero cómo vamos a darles de comer a tantas personas, si no tenemos ni comida ni dinero?”, pensarían para sus adentros los discípulos. Pero Jesús insiste: Dadles vosotros de comer. Es decir, haced vuestro el problema del hermano y ya veréis cómo entre todos dais con la solución.

----- Y tiene razón Jesús. Si sintiéramos como propio el problema del hermano, entre todos buscaríamos y encontraríamos la solución, al tiempo que crecería la unión entre todos, la comunión.

Otro gallo cantaría a nuestra sociedad si fuéramos solidarios; si nos preocupáramos del problema que tiene el hermano; de echarle una mano; de animarle.

----- Un sol de justicia social nos alumbraría a todos y delante tendríamos un horizonte de esperanza.


Isabel Rodríguez Martín
Grupo HOAC de Motril



sábado, enero 23, 2010

¿Qué pasa con la nueva Ley de Extranjería?

<< - Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-01-10

 
Rafael Martínez Martínez



----
-----



----- De nuevo, otra Ley de Extranjería, la más inestable y cambiada de los últimos diez años, al vaivén de los distintos gobiernos y de las situaciones económicas y sociales de cada momento. Además, esta nueva ley, que ha sido tramitada de urgencia, prácticamente está pasando desapercibida, tanto en su tramitación como en su aprobación.

Hay que decir que recoge algunas de las sentencias del Tribunal Constitucional, reconociendo derechos como el de manifestación, reunión, sindicación, huelga y asociación de todas las personas extranjeras, independientemente de su situación legal. Pero claro, ¡es que antes les habían negado estos derechos fundamentales!

Sin embargo, se retrocede en muchos aspectos. Como en la educación, ya que una persona en situación irregular no puede acceder a la educación infantil, o al bachillerato, algo que va en contra de una sentencia expresa del Tribunal Constitucional. También se retrocede en cuestión de vivienda, ya que no se puede acceder a sistemas públicos de ayudas si no se llevan cinco años de residencia legal en España, por lo que se deja de luchar en la erradicación de la infravivienda con un sector importante de la población. Las prestaciones sociales básicas no se reconocen para las personas en situación administrativa irregular, lo que dificulta claramente su integración. También se ponen condiciones más gravosas para solicitar justicia gratuita, o para la reagrupación familiar; se aumentan las sanciones por ejemplo si un inmigrante tiene empadronado a otro en su domicilio y no vive con él.

Otra cuestión preocupante es que en los Centros de Internamiento se amplía el plazo máximo de encierro de 40 a 60 días, es decir se consienten y empeoran las condiciones de estos “limbos jurídicos”, peores que cárceles, en donde se detiene a una persona que no ha cometido ningún delito, sino una irregularidad administrativa. También retrocede en la protección de las víctimas de malos tratos, ya que si una inmigrante irregular denuncia, directamente se le incoa un expediente de expulsión, que se ejecutará si no se consigue probar la denuncia.

Lo cierto es que detrás de esta nueva ley, lo que hay es una mirada miope y oportunista, que intenta regular la inmigración en función del momento actual de crisis laboral. Hay una mirada egoísta y mercantilista, que antes buscaba trabajadores y ahora dice que sobran personas; antes quería mano de obra no cualificada y ahora busca especialistas. Hay un recorte evidente de derechos, los más básicos y en las personas más vulnerables, con lo que se convierten los derechos en privilegios de unos cuantos y se dificulta la integración. Hay una visión que perjudica la imagen de los inmigrantes, potenciando la identificación entre inmigración y delincuencia. Diciendo que nos sobran unos cuantos y que no vengan más, se dificulta cada vez más que el inmigrante pueda ser uno de los nuestros. En definitiva, se utiliza al inmigrante como chivo expiatorio en tiempo de crisis.

Y ante esta situación, ¿qué podemos hacer? La Ley prácticamente está aprobada, no obstante, a la hora de redactar el nuevo Reglamento habrá que seguir presionando, denunciando y proponiendo algunas mejoras.

Pero también podemos seguir informándonos e informando a otros, para superar este “apagón informativo”. Podemos organizar o participar en movilizaciones que se están llevando a cabo en toda la geografía española por parte de diversas organizaciones sociales. Y no podemos callar ante comentarios negativos o estereotipos sobre los inmigrantes, ya que muchas veces son usados para crear “opinión pública” y se justifican así leyes tan restrictivas.

Y principalmente podemos estar cerca de las víctimas, inmigrantes en situación irregular, porque tienen motivos para tener miedo y permanecer en la “invisibilidad social” y necesitan tenernos cerca. Participar y promover iniciativas de integración social, laboral, vecinal… Manifestar con gestos y hechos que sí podemos ser iguales, que los derechos no “nos los dan” sino que los tenemos.

No podemos perder esta oportunidad para manifestar la inalienable dignidad de la persona, reivindicar la necesidad de un trabajo digno, apoyar el derecho a vivir en familia, denunciar el recorte de derechos, estar cerca de quienes peor lo pasan, reclamar unas leyes integradoras, contribuir entre todos a construir un mundo como Dios manda.





Rafael Martínez Martínez
Grupo  HOAC de Motril





martes, enero 12, 2010

LOS EXTREMOS NO SE TOCAN

<<-Indice


Publicado en el Ideal de Granada 30-12-09

Ignacio Peláez Pizarro



----
-----


----- Suele decirse que los extremos se tocan. Pero hay extremos que son difíciles de acercar. A esta clase pertenecen los dos sobre los que quisiéramos llamar tu atención, lector amigo.

----- Uno es el paro, que va en un crescendo imparable; y el otro extremo es que todos los que están en edad de ello, necesitan trabajar. ¿Cómo acercar estos dos extremos?. El acercador que los acercare, buen …

----- Que el trabajo va escaseando está a la vista de todos: rondamos los cuatro millones de parados. De los 27 países que componen la UE, el nuestro, España, es el que tiene una tasa de paro más alta: el 18%; . Y dentro de nuestro país, es Andalucía la región con más parados de toda España y Granada a la cabeza (cfr. IDEAL del 3 Sept.2009).

----- Es verdad que la tecnología elimina puestos de trabajo: la máquina suplanta al hombre. Pero también es verdad que los países tecnológicamente más avanzados son lo que tienen menos parados. Lo que quiere decir, en buena lógica, que la tecnología no es fuente de paro. Las fuentes del paro habrá que buscarlas en otro sitio. Y seguramente serán atribuibles al hombre, a la desidia y al egoísmo del hombre.

----- El otro extremo de esta aporía es que todos los que están en edad laboral, necesitan trabajar. La persona necesita trabajar para “ser”. Mediante el trabajo la persona desarrolla sus capacidades; se siente útil; es tenida en cuenta, puede mirar a los demás de igual a igual; es consciente de que colabora a la marcha de la sociedad; se siente integrada en la vida social; cada mañana experimenta el aliciente de la vida.

----- Por contra, el parado se hace dependiente y termina o siendo un amargado, o un “cara”. El parado, si es persona responsable (como la inmensa mayoría lo son), ve que está siendo una carga, un inútil, e irá perdiendo su autoestima, su salud psíquica se resiente y la vida familiar chirría.

----- ¿Cómo casar estos dos extremos, que no se tocan?.

----- La primera medida será la de crear puestos de trabajo estable y digno. A ello deberían dirigir todos sus esfuerzos empresarios y políticos.

----- Todo país necesita un tejido empresarial dinámico, que ponga en movimiento y producción los bienes, que generaciones anteriores han ido creando. Un empresariado que crea en el destino universal de los bienes de producción; un empresariado que asuma que sus bienes deben producir también para los demás; que ponga sus capacidades y sus iniciativas al servicio del bien común; que conciba la empresa como una “comunidad humana”, en la que el trabajador tenga participación, como dice la Mater et Magistra de Juan XXIII: “No dudamos, sin embargo, en afirmar que a los trabajadores hay que darles una participación activa en los asuntos de la empresa donde trabajan, tanto en las privadas como en las públicas” (MM, 91).

----- Y el poder político también debe dedicarse con ahínco a crear las condiciones legales, que faciliten la creación de empleo, pues su única razón de ser es buscar y promover el bien común. Así lo entiende la Doctrina Social de la Iglesia.

----- Otra medida no menos necesaria para acercar estos dos extremos, será la de repartir el trabajo: “trabajar menos para trabajar todos”, como rezaba el título de un libro de Guy Aznar.

----- La puesta en marcha de estas medidas para tratar de acercar los dos extremos de marras, no se consigue de la noche a la mañana; necesita, nada más y nada menos, de un cambio de mentalidad, de un cambio de manera de sentir, pensar y actuar, es decir, necesita de una nueva cultura. Y para eso hay que echarle guindas al pavo.

----- Paro creciente y trabajo para más gente: dos extremos que no se tocan, pero que tenemos que hacer que se acerquen.


Ignacion Peláez Pizarro
Militante de la HOAC - Granada





martes, noviembre 17, 2009

Subir o bajar impuestos

<< -Indice


Publicado en el Ideal de Granada 10-11-09

Gonzalo Ruiz Ruiz



----
-----


----- La crisis actual ha producido algo muy sutil: los pobres han pasado de ser víctimas a ser culpables. La crisis, nos dicen, se ha producido porque los bancos han concedido hipotecas a pobres desgraciados que no pueden pagarlas. En España, dicen, el déficit del Estado se debe a los gastos en desempleo, pensiones, educación, sanidad, ... Por un lado o por otro, los pobres siempre aparecen como culpables.

----- Siendo así, es lógico que a la hora de plantear qué debemos hacer para salir de la crisis se considere que no podemos subir los impuestos a los que más tienen para dárselos a los culpables de la situación, promoviendo además que sigan en el paro, cobrando sin hacer nada. Más bien, habrá que reducir el gasto y los impuestos, para que los que tienen dinero tengan más, puedan invertir más, creen más riqueza, más oportunidades de trabajo y así salir de la crisis..., o el cuento de la lechera. Frente a esta posición se mantiene la contraria: aumentar los impuestos, no sabemos cuales, para poder mantener el volumen de gasto público, haciendo de locomotora de la iniciativa privada y protegiendo a las víctimas de la crisis.

----- Quienes así argumentan, unos y otros, tienen dos problemas. Uno se comportan como si aquí en nuestro mundo capitalista, no hubiese pasado nada. Dos, creen que el resto de los mortales nos hemos puesto en los ojos la misma venda que ellos.

----- Pero ha pasado algo muy grave: el modo que Adan smith describiera, en “la riqueza de las naciones”, como el más apropiado para crear riqueza ha sido arrojado a la basura y sustituido por un sistema especulativo que genera beneficios sin producir nada. Dicho de otro modo: en lugar de utilizar trabajo, materia y capital para producir algo, venderlo y obtener un beneficio (economía productiva), compran empresas, acciones, opciones o lo que sea para esquilmarlas, en el caso de las empresas, y revenderlas en poco tiempo obteniendo un gran beneficio (economía financiera). Claro está, que controlando el mecanismo que hace subir y bajar el precio de estos productos financieros. Por ello, alguien ha dicho que “la mayor parte de la economía se podría calificar, sin exagerar, de mafiosa”. Hoy, la economía financiera, mafiosa, representa el 90% de la economía total.

----- Hay algo más. Estas operaciones financieras están exentas de la mayor parte de los impuestos que deberían pagar. Es decir: el 90% de la actividad económica no paga una parte importantísima de los impuestos, lo que produce un progresivo empobrecimiento del Estado y de la sociedad. Si a esto le añadimos el fraude fiscal, que en España asciende a setenta mil millones de euros al año, nos daremos cuenta de que entre mafiosos y defraudadores nos están dejando en la miseria. El déficit del Estado no proviene de los gastos sociales, proviene de los especuladores y los defraudadores. Los pobres y la clase obrera no somos el problema, somos las víctimas, pero a estos mafiosos les importa un comino la vida de los trabajadores y de sus familias, el interés general y el bien común.

----- Dicho esto se comprenderá que el debate actual sobre subir o no subir impuestos oculta el verdadero problema y deja pasar una ocasión de oro para educar y comprometer al ciudadano. Necesitamos algo nuevo, la crisis actual “... nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso...”(C.V.21). Nada de esto vemos en el debate actual, pero al menos podemos exigir que no nos traten como a imbéciles.



Gonzalo Ruiz Ruiz
Militante de la HOAC - Granada





domingo, noviembre 08, 2009

¿Nuestra sociedad enferma sólo por la gripe A o por otras muchas cosas?

<< -Indice


Publicado en el Ideal de Granada 06-11-09

Mª José Rodríguez Moreno



----


-----

----- Llevamos meses en nuestra sociedad casi con un tema monográfico: nuestros políticos, medios de comunicación, tertulias, diálogos… todos durante meses nos han hablado de la gripe que nos va a venir. Primero provocan alarma social, miedo, en algunos casos, hasta pánico, para posteriormente, una vez creado, ir quitándole importancia y en donde anteriormente dije digo, ahora digo diego, donde se preveían muertes masivas, ahora ya no. Los protocolos se modifican casi a diario, lo que hoy son grupos de riesgo, mañana ya no lo son. Y cabe que nos preguntemos todos los ciudadanos: ¿Por qué? ¿Quizás esto pueda responder a determinados intereses? Todos conocemos reflexiones, mensajes… que comunican lo que puede haber detrás de tanta palabrería, y mientras tanto el paro sigue subiendo, la crisis cada día afecta a más y más trabajadores, familias que van cayendo en la exclusión, pero de esto ya casi ni se habla. Parece que ya hasta pensamos que debe ser así y que hasta que no se supere esta “maldita crisis” en la que no olvidemos quienes nos han metido, nada se podrá arreglar. Los políticos nos dicen que ya vamos saliendo, que se nos van a subir los impuestos para que repercuta positivamente entre los parados, que aunque quedan unos 9-10 meses malos aún (y en el caso de España más) lo peor ya ha pasado.

----- Pero yo me pregunto ¿pueden opinar eso mismo las familias que han perdido todo?, ¿que han tenido que vender las pocas pertenencias que tenían o que los han embargado?, ¿las familias que a diario tiene que acudir a los comedores sociales para poder alimentarse o a las instituciones para recibir un subsidio que les permita malvivir.

----- Un programa de televisión que vi hace poco tiempo nos lleva a la dura realidad, a una de las principales causas por la que hoy está enferma nuestra sociedad. Esta es la mayor y más grave patología, la más prevalente que está sufriendo la clase trabajadora en estos momentos: “El paro de larga duración y sus consecuencias”. No es la gripe la enfermedad predominante, ni lo va a ser. No estaría de más que se estudiaran las patologías que están dándose en el seno de las familias, el gasto que está suponiendo para la sanidad pública esta crisis, las consecuencias físicas, psíquicas y sociales que está teniendo y sus repercusiones en la vida de las personas, familias e instituciones públicas.

----- Mientras tanto nos atontan con cuentos como decía el poema de León Felipe “Yo no sé muchas cosas es verdad, digo tan solo lo que he visto, tan solo lo que he visto y he visto…”: hombres y mujeres en las colas del INEM, que deambulan por las calles echando currículum diariamente para que vayan al cubo de la basura de las instituciones y empresas, mientras tanto nos entretienen con esperanzas ficticias o “nos atontan con cuentos”, dígase la alarma social que nos han creado frente a la gripe A. He visto personas deprimidas, familias destrozadas, niños que no pueden acudir a actividades extraescolares, o a terapias por no tener para pagarlos sus padres, abuso de drogas (medicación: ansiolíticos, antidepresivos, alcohol…), aumento de la agresividad. Pero como en toda enfermedad, también existen las terapias. Estas en muchos casos, están aún por experimentar.

----- Quizás falte voluntad, decisión o valor en nuestra sociedad para terminar con esta enfermedad. Quizás las propias organizaciones obreras no saben, o no pueden dar respuestas tampoco. Pero es hora de actuar. Todos (incluidos los políticos y la iglesia) hemos de movilizarnos para poner freno a esta epidemia, que si que está matando, destruyendo al ser humano y convirtiéndolo en una marioneta adormecida, inválida y sin futuro.

----- Creo que algunas cosas se están haciendo, pero aún se pueden hacer muchas más. Sólo desde la unidad de los trabajadores y trabajadoras, con acciones de denuncia para exigir por derecho, lo que hoy se nos está dando por limosna, sólo con la movilización y solidaridad de las familias, sólo con políticas sociales verdaderas, sólo viviendo desde otros valores diferentes a los dominantes (el compartir, la solidaridad, la responsabilidad, la gratuidad, el altruismo…), podremos curar esta grave enfermedad y evitar recaídas en un futuro.

----- Porque también he visto en esta situación de crisis brutal que afecta predominantemente a los trabajadores y trabajadoras mucha solidaridad, muchos signos de esperanza. Solidaridad familiar, vecinal, institucional (Cáritas, Cruz Roja, muchas otras ONG) dedican su tiempo sin descanso a intentar paliar las necesidades humanas). He visto también nuevas iniciativas; como familias y vecinos que se unen para hacer comidas comunes (se ahorran gastos y se comparten los bienes), bancos de tiempo que a través del trueque rompen con una economía de mercado que ha llevado a que los ricos y su deseo de acumular, lleve a la pobreza de la mayoría; gestos solidarios que ponen de manifiesto las causas de esta crisis como el organizado por la HOAC de Granada en abril del 2009, acciones como la de Santiago Cortés que saliendo de su problema individual, intentó y consiguió respuesta para todo un colectivo de parados, gestos como los que vienen haciendo la Asamblea de parados de Granada denunciando y exigiendo trabajo, porque no podemos olvidar que el trabajo dignifica a la persona.

----- La iglesia tampoco está al margen de estas situaciones. Son muchas las parroquias, grupos de creyentes, trabajando en buscar soluciones, realizando acciones de solidaridad, fomentando iniciativas que palíen o alivien estas situaciones que degradan al ser humano. Pero creo que se debe dar un paso más: potenciar y fomentar que el trabajador y trabajadora sean valorados como “personas con dignidad por ser hijos de Dios” y que todo: la economía, la política, la cultura debe estar a su servicio, como nos lo recuerda en múltiples ocasiones la Doctrina Social de la Iglesia. Colaborar en esta dirección, es ir poniendo los cimientos de una nueva sociedad más próxima al Reino de Dios. Una iglesia cercana a los que sufren, que toma partido por ellos ante la injusticia, que es capaz de denunciar y vivir desde otro estilo de vida diferente al dominante, es una iglesia viva que anuncia una Buena noticia para los que hoy sufren.



Mª José Rodríguez Moreno
Militante de la HOAC - Granada




domingo, octubre 11, 2009

Indice de "Nuestra opinión en papel"









¿RESTO o RESIDUO?

<<-Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-10-09

Ignacio Peláez Pizarro



----
-----


----- Estamos en los primeros años de un nuevo siglo, el XXI, y de un nuevo milenio, el tercero. Es de esperar que el nuevo siglo traiga novedades, pues la vida es imparable, siempre en movimiento y, por esa ley del péndulo, es presumible que la Humanidad busque nuevos derroteros.

----- Porque este hombre pos-moderno de nuestras penas está cansado: detrás tiene mucha historia y delante poca esperanza; viene de vuelta de casi todo; desconfía de sí mismo; ya no saluda como diosa a la razón; se agarra a lo inmediato y no sabe qué pasará mañana. Para colmo, se le han caído sus anteriores esquemas y se ha quedado como bañista al que una ola le quita el bañador: llega a las playas de la existencia con la sensación insoportable de la levedad del ser. Una pena.

----- Pero así no se puede vivir durante mucho tiempo. La cuerda floja no puede ser muy larga. Es necesario recalar en suelo estable, es necesario un suspiro de alivio. Por ello, los que otean la sociedad y el futuro nos dicen que está surgiendo una nueva cultura, una nueva civilización, un nuevo hombre.

----- Este fenómeno ha ocurrido ya varias veces en la historia del hombre: cuando nació la filosofía allá por el s. VII a.C.; cuando cae la polis griega y surge el cosmopolita en el s. IV a.C.; cuando la caída del imperio romano en el s. V d.C.; cuando el Renacimiento…Y ahora pasará nuevamente.

----- ¿Y cómo será ese nuevo hombre y ese nuevo mundo?. No lo sé. Pero lo que sí sé es que en este parto los cristianos vamos a tener una responsabilidad histórica. Y cuando digo “responsabilidad histórica”, no estoy haciendo una frase, sino una afirmación rigurosa: que nos vamos a jugar la historia venidera.

----- Este nuevo mundo nacerá llevando en su entraña unas formas de vida, unas tendencias, unos criterios de actuación, unos valores. Y esos valores pueden ser unos, o pueden ser otros. Pueden ser los valores del egoísmo, de la ley del más fuerte, de la frialdad inhumana, de la indiferencia ante el hermano, de la increencia. O pueden ser los valores de la generosidad, de la solidaridad, del perdón, de la ayuda mutua, del esfuerzo, de la austeridad, de la fe en Dios.

----- Según esté inspirado por unos u otros valores, el nuevo mundo y el nuevo hombre serán mundo/hombre nuevo, o mundo/hombre viejo en terminología de San Pablo. Y la historia seguirá unos derroteros u otros.

----- Y ahí es donde yo veo nuestra responsabilidad de cristianos: en inyectar en la cultura emergente los valores evangélicos, que son valores de modernidad, pues Jesucristo fue el gran defensor de la dignidad de toda persona, de la igualdad entre todos y de la libertad-responsabilidad. Debemos sentirnos sacudidos por esta responsabilidad, con la que nos jugamos la historia venidera. Hay que despertar del letargo y ser conscientes. Pero ¿podremos?.

----- De lo que estamos hablando en definitiva es de la presencia pública de la fe y de la Iglesia en la sociedad. ¿Podremos y sabremos mantener una correcta y eficiente presencia pública de la fe cristiana?.

----- Porque dentro de pocos años los cristianos de fe personalizada y militantes habrán disminuido cuantitativamente, si las cosas van como ahora. Ante esta panorámica sociológica cercana surge una pregunta incómoda: dentro de unos años, ¿la Iglesia y los cristianos serán “resto”, o serán “residuo”?.

----- ¿Serán un resto, pequeño sí, pero vigoroso, transformador de la sociedad como levadura en la masa, con una presencia pública dinamizadora?; ¿serán luz y sal de la tierra, absolutamente necesarias para los hombres que quieran vivir con sentido?; ¿serán punto de referencia obligado para los que deseen llevar una vida humana digna de tal nombre?. La luz es más pequeña que la habitación, pero la ilumina toda; la sal es menor en cantidad que la comida, pero la sazona; el punto de referencia es más pequeño que su entorno, pero orienta. Por eso son necesarios. Lo mismo la Iglesia-resto: es más pequeña que el mundo, pero le da sentido, orienta en los grandes interrogantes.

----- O por el contrario, ¿la Iglesia y los cristianos serán “residuo” insignificante e inoperante?; ¿serán un legado histórico que se guarda en los museos y que se muestra a los turistas despistados?.

----- Ahí queda esa pregunta. Para que nos queme por dentro. Para que nos espolee. Para que nos saque de nuestras casillas y nos pongamos a imaginar y a trabajar con ilusión. Porque de nosotros depende la respuesta a esa pregunta.

----- Sobre todo depende de los cristianos seglares, de los laicos. Simplificando mucho, podríamos decir que en el primer milenio de la Iglesia los laicos tuvieron voz y voto; en el segundo ni tuvieron voz, ni tuvieron voto. ¿Qué sucederá en el tercer milenio? ¿volverán los laicos a tener voz y voto en la Iglesia y en la sociedad?.

----- Los laicos, teologicamente formados y activamente comprometidos, harán que la Iglesia de los años dos mil sea “resto-fuerza”, “resto-luz”, “resto-sal”.

¿Querrán ellos serlo? ¿les dejarán?. Espero que sí.




IgnacionPélaez Pizarro
Militante de la HOAC - Motril





sábado, septiembre 12, 2009

El espectáculo piromusical y la crisis

<<-Indice


Publicado en el Faro de Motril 08-09-09

Rosa Mercado Alonso





----
-----


----- Hace unos días tuvieron por fin los motrileños y visitantes su espectáculo piromusical, ese que el Ayuntamiento, por la crisis, no quería realizar este año. Pero, Ah!, pueden más los posibles votos y el sentimiento y el arraigo y el “se ha hecho siempre” y “es tradición”, y hasta “el qué dirán” que las “paupérrimas” arcas del Consistorio.

----- Sin embargo yo no puedo dejar de hacerme una reflexión: los Ayuntamientos y los ciudadanos tenemos una gran responsabilidad ante la situación que vivimos, y se pueden tomar muchos caminos, pero es el de la solidaridad afectiva y efectiva el que menos víctimas produce.

----- No se tenían, pero se han obtenido fondos para un espectáculo precioso pero efímero, muy efímero.

----- Me consta que la Plataforma de Parados y Precarios de Motril fue a nuestro Ayuntamiento con una serie de reivindicaciones y propuestas; no fueron, también me consta, a pedir pan, sino a pedir trabajo para vivir. No obtuvieron mucha respuesta, un triste “eso es lo que hay”.

----- ¡Qué falta de imaginación y creatividad la de nuestros políticos todos! Y qué falta de imaginación y creatividad la de las empresas que han aportado los fondos para que este espectáculo “tan nuestro” no se dejara de celebrar este año de crisis, de paro (que también es nuestro), de necesidades (que también son nuestras), de comedores sociales (que también son nuestros), de bancos de alimentos (que también son nuestros) y hasta de hambre (muchos estómagos saben que no exagero). El hambre de cualquier persona, y más aún si es un conciudadano, eso sí que es nuestro. Es normal, las empresas lo tienen fácil, con incrementar el precio de sus productos, el recibo del contribuyente, o las tarifas turísticas… Así en el fondo, lo pagamos entre todos y después hacemos una campaña de recogida de alimentos no perecederos para repartir entre los pobres, cosa que no está nada mal: los ciudadanos responden a una necesidad que ven como mejor se les ocurre; eso ayuda momentáneamente. Pero los Ayuntamientos están para trabajar por el bien común, procurando medidas que mejoren la calidad de vida de todos los ciudadanos siempre y a largo plazo, pero más que nunca ahora que el momento es más difícil para muchos.

----- Insisto, qué falta de creatividad, de imaginación, pero sobre todo de sensibilidad ante los graves problemas actuales. Señores políticos: a los ciudadanos nos gustan los cohetes, pero nos gusta mucho más que la gente tenga trabajo y pueda pagar sus hipotecas, y no se vean apurados. Nosotros los votamos, sí, pero para que se pongan a trabajar por el bien común, (que no es ni el bien de la mayoría, ni el de la media, ni el de los que más chillan, ni el de los que tengan papeles … sino el bien de todos) que esa es su vocación, según no paran de decirnos y el servicio que de ustedes esperamos.

----- A un niño o niña, no se le da todo lo que pide, mal andaríamos (¿mal andamos?). A un ciudadano tampoco. Se prioriza, se inventa, se sensibiliza, se crean las medidas buscando debajo de las piedras las acciones para que todos, todos los ciudadanos, puedan tener unas condiciones dignas de vida.

----- El Ayuntamiento, todos los políticos que en este momento lo representan, deberían unir sus esfuerzos y sus cerebros para pensar que se puede hacer para paliar los efectos que sobre las familias trabajadoras está teniendo esta crisis provocada y consentida por los más poderosos y sufrida siempre por los más débiles.

----- ¡A trabajar, señores, que hay que ganarse el sueldo!



Rosa Mercado Alonso
Militante de la HOAC - Motril





martes, agosto 11, 2009

Una cultura a la medida de los Hombres y de las Mujeres

<<-Indice


Publicado en el Ideal de Granada el 08-08-09

Miguel Salinas Donaire



----
-----




----- La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) celebra del 13 al 16 de agosto su XII Asamblea General bajo el lema “Para evangelizar el mundo obrero y del trabajo, humanicemos la cultura”.

----- Los hombres y mujeres que formamos la HOAC queremos plantearnos en esta Asamblea cómo configurar, desde nuestra identidad como movimiento de Acción Católica y nuestra misión evangelizadora en el mundo obrero y del trabajo, una manera de sentir, pensar y actuar y ofrecerla como propuesta que transforme la cultura que genera el sistema de producción y consumo.

----- En esta XII Asamblea General queremos reflexionar en la respuesta que hemos de dar a los retos que nos plantea la actual situación de empobrecimiento y deshumanización que vive el mundo obrero y del trabajo para su evangelización.

----- Esta situación actual viene marcada por el hecho de que el sistema económico de producción y consumo se ha convertido en sistema social y cultural que está configurando un modelo de ser persona, una sensibilidad, una manera de conocer y de actuar que nos hace vivir desde la máxima normalidad e indiferencia la explotación de las personas, la injusticia y el empobrecimiento que el mismo sistema produce. La actual crisis económica es un claro ejemplo de lo que esto significa.

----- Este empobrecimiento y deshumanización se manifiesta especialmente en cinco situaciones del mundo obrero y del trabajo: la precariedad laboral, la exclusión social que genera el mercado de trabajo, las crecientes dificultades para la vida familiar y la educación, las condiciones de vida y trabajo de los inmigrantes y la discriminación de la mujer en el mundo del trabajo.

----- Pero la cultura dominante también está influyendo en la Iglesia, y por tanto en la HOAC, y está siendo un obstáculo a la tarea evangelizadora. Por ello es fundamental construir y vivir unos nuevos valores que fructifiquen y transformen la cultura y la forma de pensar, sentir y actuar de las personas.

----- Por tanto, el problema fundamental que nos encontramos es la supervivencia del ser humano y la deshumanización. Combatir esta situación pasa porque la Iglesia y la HOAC seamos capaces de proponer a Jesucristo como propuesta de humanización y de liberación para todos. También para el mundo obrero y del trabajo. Experiencia que vivimos y transmitimos en la medida que dejamos a Cristo ganar terreno en nuestras vidas, en la medida que somos místicos en el corazón del mundo obrero.

----- Esta experiencia de Jesucristo se ha de convertir en formas de vida y de acción que se conviertan en proyectos de felicidad para responder al hombre y a la mujer de hoy, pues “una fe que no se convierte en cultura es una fe no acogida en plenitud, no pensada en su totalidad, no vivida con fidelidad” (Juan Pablo II)

----- Estas propuestas de vida y acción queremos que nos ayuden a:
  • a) Construir y vivir un proyecto de humanización que sea expresión del encuentro y experiencia personal con Jesucristo.
  • b) Desarrollar una vida de comunión en la familia, en la HOAC, en la Iglesia … que posibilite vivir dicho proyecto de humanización encarnado en la debilidad del mundo obrero.
  • c) Realizar, fruto del encuentro con Cristo, un Quehacer Apostólico Comunitario y un Proyecto Evangelizador de los militantes generador de comunión y de humanización.
----- Ponemos el trabajo de esta XII Asamblea General en manos del Padre y le pedimos que nos ayude a la Iglesia y a la HOAC a configurar nuestra vida y nuestro compromiso desde Jesucristo para hacer realidad su proyecto de humanización en el corazón del mundo obrero y del trabajo.



Miguel Salinas Donaire
HOAC de Granada.